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domingo, 1 de septiembre de 2013

Lo que las vacaciones dan de sí

Acabo de terminar mis primeras pantuflas. Como no, tienen imperfecciones que serán resueltas en las próximas, pero para empezar, ¡estoy muy contenta! Tengo que agradecerles el arranque a mi suegra y a la tía Carmina. ¡Muchas gracias chicas!

jueves, 15 de agosto de 2013

Recuperación del síndrome de Penélope

Tras acabar la manta... pasó algo insólito. Llegó el fin de curso, que va siempre asociado a fiestas, planes fuera de casa, maletas y estrés. Sin embargo, mi cabeza se había llenado de ideas y no podía parar de hacer... Supongo que todo el tiempo de más que le había dedicado a la manta había funcionado como un tapón que había impedido que otras ideas se materializaran. En fin, se trató solo de un par de semanas, pero me sorprendió mi capacidad para encontrar, entre la vorágine de dejar una casa para ir a otra, de acabar las clases, de los plazos en el trabajo... para encontrar, decía, el momento de sacar agujas, tijeras, lo que tocara, y hacer. Apenas tengo fotos que demuestren mi extraordinaria productividad... pero creedme, más allá de esto que veis, hice un camisón, un visillo y 5 cojines para el jardín. ¡No es broma!


Síndrome de Penélope

Sí, Penélope, la mujer de Ulises, aquella que, convencida de que su marido regresaría tarde o temprano, engañó al tiempo deshaciendo por la noche todo lo que de día tejía. Por eso nunca terminaba, y alejaba así el momento siempre postergado de casarse de nuevo al finalizar su tapiz. Lo que no sé es cuándo dormiría... En fin, eso non nos importa.

El caso es que estos meses de atrás he experimentado lo que imagino que Penélope sentiría, en realidad, hacia su  labor: un apego absoluto. Tal, que simplemente imaginar el fin de esta y el vacío que le traería le resultaba insoportable. No es que no quisiera casarse, no, es que no quería dejar de tejer, porque cuando estás metida en algo tan grande, como supongo que sería el tapiz en el que ella andaba, no es fácil aceptar que has acabado, que has de pasar a otra cosa, que ha llegado el fin.

Y así he estado yo. Terminando mi manta una y otra vez sin dejar de hacerlo. Hasta que un día me di cuenta, después de deshacer por tercera vez el reborde, de que estaba retrasando lo evidente. Sí, me negaba a poner fin a lo que ya estaba hecho y requetehecho. Había que cortar la hebra. Y lo hice, y sentí tristeza, vacío y vértigo. Pero al final pasé a otra cosa. Porque no hay más remedio. La lana, después de manosearla mucho haciendo y deshaciendo, no hay quien la teja.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Bolso

 En un viaje a Holanda hace un montón de años me compré un bolso de la marca Kitsch Kitchen. Lo he usado tanto en este tiempo que estaba destrozado: las esquinas rotas y desgastadas, el cierre descosido... Me resistía a dejar de contar con él, así que, tijeras en mano, recorté lo que no valía y me quedé con lo que sí. El resultado es esta cartera/clutch. ¡Qué viva el reciclaje!


sábado, 1 de diciembre de 2012

calendario de adviento exprés

El otro día vi un libro que me hubiera gustado tener para hoy, uno de diciembre. Se trataba de un calendario de adviento de cuentos. Un cuento para cada día y un pequeño objeto relacionado con cada cuento que servía para ir decorando, día  adía, el árbol de navidad de cartón que el libro contiene. La idea del cuento me despertó las ganas de tener un calendario de adviento. No el típico de las chocolatinas, sino uno hecho en casa. Así que, como siempre, en el último momento, hoy mismo, con algunos sobres, restos de papel, pinturas, y pegatinas, mi hijo mayor y yo hemos montado este pequeño calendario de adviento exprés. Solo faltan las chuches. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Farolillos


Con el cambio de hora la noche llega antes. Nos recogemos en casa a media tarde, porque ya no hay luz. Para algunos, los farolillos, que se preparan e iluminan en esta época del año, simbolizan la luz interior que tienen que nacer con la proximidad del invierno y que nos ayudará a atravesar y resistir el frío y la oscuridad de los próximos meses. Este es el resultado de nuestros primeros farolillos.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Almuerzo para el cole

Inspirada por un tutorial de Caterina Pérez, me he lanzado a hacer estas bolsitas para el almuerzo. Así, en lugar de tener que escribir el nombre de los niños cada mañana en el tupper de fruta, meteré directamente el almuerzo en la bolsita correspondiente que ya lleva sus nombres. ¡Hecho!

Adicción

Estoy enganchada. Lo confieso, lo reconozco. Sin tapujos. Necesito, en cuanto tengo un rato libre, acceder a Kiree y ver los dos o tres posts de media que suele colgar Cris. Y me encantan los domingos, cuando por lo general el único post contiene imágenes de interiores, porque me voy directa a los blogs de origen y me pierdo el rato que puedo navegando de acá para allá.
Estos últimos días, cuando me despierto en mitad de la noche y no puedo coger el sueño (supongo que será por la vuelta al cole, porque mi naturaleza juraría que es la de una marmotilla), me ha dado por ponerme a pensar en este enganche, en por qué necesito mentalmente acceder casi a diario a lo que Kireei ofrece... No he obtenido demasiadas respuestas. Quizás porque cuando más pienso en ello estoy todavía demasiado dormida. Pero tengo alguna intuición. Creo que me gusta tanto por diversos factores. El primero de ellos es porque estéticamente las propuestas suelen ser hermosas, sin más, en el sentido más clásico del término: cosas bellas. Y contemplar estas imágenes bellas me transmite serenidad, buen rollo y paz.
Otro motivo fundamental es que a través de Kireei descubro gente que hace cosas con sus manos, que tiene ideas y las lleva a la práctica. Personas que ven el mundo físico que nos rodea y los objetos que lo componen y son capaces de romper las casillas que cada uno de estos objetos ocupa y darle usos nuevos a objetos inútiles, romper barreras, crear con algo estéril todo un vergel. Y cómo admiro, hasta el infinito y más allá, la capacidad creativa de tantos, ese ver más allá, donde los demás no vemos nada, y darle la vuelta.
Por todo esto también estoy enganchada. Y estos dos factores de novedad lo que me aportan es inspiración en mi día a día... Me acabo de sumergir en la frivolidad más profunda diciendo esto, pero no tengo complejos. Sí, insisto. Todo esto resulta frívolo, es verdad, porque estamos hablando de lo más externo a nosotros, de lo más estético. Obtengo inspiración para mi vida externa y estética. Pero todos nos configura. Al encender el ordenador abro primero, siempre, el periódico. Mi reacción es de enfado, de cabreo profundo con el mundo y con el tiempo que vivimos. Me siento impotente, estafada, tomada presa, con poca escapatoria, la verdad. Y entonces abro Kireei, y se me llenan los ojos de colores, de luz, de paraísos artificiales, de ideas inspiradoras. El periódico me da ganas de meterme en un agujero o de encerrarme en un armario. Kireei me da ganas de salir a la calle, de coger mi cámara de fotos y disparar, de hacer cosas por mí misma, de crear, de resolver la contingencia de mi día a día, disfrutándolo y entregándome en ello.

En noviembre hará 3 años que nació mi segundo hijo. Me cogí unos meses de excedencia porque con su nacimiento nació en mí también el deseo de estar en casa con él  y con su hermano, de no trabajar fuera, de alejarme de la prisa y del modelo "mamá pulpo" que intenta llegar a todas partes ( y llega pese a todo). Esa bajada del ritmo me permitió descubrir en mí una gran necesidad creadora. O fue el deseo creador que latía en mí enterrado el que se liberó con la llegada de mi hijo. Sea como sea, desde ese momento (creo que fue en ese periodo cuando descubrí Kireei) voy adquiriendo certezas, poco a poco, ganando confianza en esta pulsión creativa, escuchándola y atendiéndola. Y me siento mejor, con más poder y más libertad. Y sigo leyendo el periódico y sintiéndome impotente, pero ahora estoy aprendiendo a canalizar esa impotencia y convertirlo en algo útil y constructivo. Cada vez una cosa. Una solución a un problema logístico, un cuadro, una bolsa, un álbum. Porque hoy no puedo hacer nada contra la política fiscal de mierda y la ruina que están creando nuestros políticos. Desde aquí, hoy, en mis 15 minutos de soledad. Nada. Pero otras cosas, sí. Seguiremos yendo al desastre, pero al menos habré aprendido a hacer un sinfín de cosas cuando lleguemos.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Etiquetas

Mañana mi hijo pequeño empieza el cole. Ya le he preparado su manta y su almohada, además de su mochila y la muda y acabo de terminar de poner la última etiqueta. Hasta ahora había escrito los nombres de mis hijos en el revés de las etiquetas de composición y talla de cada prenda, así que el resultado era a menudo ilegible. Esta vez, sin embargo, compré cinta termoadhesiva sobre la que pensaba escribir con buena letra los nombres de cada uno. Pero hace un rato me he encontrado con este blog y esta idea... Como tengo por aquí sellos de letras y tintas el resultado creo que ha mejorado con respecto al que pensaba. ¡Inspiradora red!

Semana [36]

Esta semana soy una horquilla de moño. Agarro como puedo, sin dejar escapar nada y manteniendo la discreción. [Demasiado simbólico y tampoco es así...]
Lo intentaré de nuevo: una horquilla de moño porque empiezo a tener el pelo largo, las gomas se me dan de sí y enseguida resbalan por  el manojo de pelo de ratilla que tengo. Y porque me la he encontrado en el fondo de mi caja de horquillas y me ha parecido milagroso que con solo dos patas resuelva tanto y tan bien. Una. Horquilla.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Semana [35]

Y en esta primera semana de regreso a casa también llegan las margaritas.

viernes, 31 de agosto de 2012

Piruletas de cumpleaños

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Mañana tenemos celebración cumpleañera múltiple. Tantas velas no cabían en una tarta, así que le daremos a cada homenajeado una magdalena con su velita y piruleta correspondiente y ¡a soplar!
También habrá tarta, por supuesto.

Pequeño regalo

"El trabajo inmediato, incluso el malo, es preferible a la ensoñación. Una serie de pequeñas voluntades dan lugar a un gran resultado"
Charles Baudelaire

Con lo que me gustan las ensoñaciones, con todo el tiempo que paso jugando con ellas, entre ellas... Pero sí, indudablemente, no hay nada como pasar a la acción, al trabajo, inmediato o no, pero al trabajo.

lunes, 27 de agosto de 2012

Semana [34]

Mallorca, Bahía de Alcudia
Retomo mi compromiso de diario personal fotográfico. Mis pies, el mar, el atardecer. Fin de las vacaciones. Parece que se acaba la "etapa valle" del año durante la que he abandonado este propósito. Quiero ser constante incluso cuando no quiero serlo. Nuevo (viejo) propósito post-vacacional. Le-voilà!

sábado, 9 de junio de 2012

Lida

Aquí está mi última camiseta. Llevaba meses con la idea, pero como siempre, la mente es veloz y las manos lentas. No termina de convencerme el tronco rojo, pero me siguen chiflando los búhos. No me canso de mirarlos, y sus colores me encantan. La idea de convertir los búhos en copa de árbol fue de mi amiga Laura, una auténtica productora intensiva de diseños y camisetas. Voy a intentar traer por aquí alguna de sus obras.

Regalo de cumpleaños

Aunque ya fue hace una semana, ha sido hoy, entre esta mañana y la mágica hora de la siesta, cuando por fin me he puesto a coser con mi regalo de cumpleaños. Tenía hilvanados desde hace semanas unas fundas y me he puesto con ellas.
Haciendo limpieza de armario me encontré con una sábana de franela para cuna que mis hijos habían heredado de mis primos pequeños. Ya no hay cunas en casa y no me apetecía deshacerme de ella. Me gusta lo suave y cálida que es además del estampado. Así que decidí hacer un par de fundas para esos cojines que siempre andan por las habitaciones de los niños y que estaban al desnudo. Dicho y hecho, aquí están.
¡Me encanta mi nueva máquina de coser! Es silenciosa, veloz y ¡cose sola!

lunes, 9 de abril de 2012

Mantitas




Vi esta idea en Kireei hace meses. Compré las telas en Costurika y me puse a ello. He logrado acabar unos cuantos para los nacimientos de la primavera y me reconforta ver que cada vez me salen menos mal. Aquí están los últimos por el momento.

Paréntesis

2 meses, si las fechas no me fallan. Día arriba, día abajo. Dos meses sin pasar por aquí. Ha coincidido cierta sequía trasladada del exterior a mi interior con cierta desgana... Ni una foto, ni una cita, ni un comentario. Supongo que soy así, fluctuante, capaz de pasar de la mayor intensidad a la indiferencia en poco menos de dos meses. Pero parece que he vuelto... dispuesta a coger grandes olas. Hasta que cambie la marea.

domingo, 26 de febrero de 2012

Semana [8]


Esta semana mi hijo mayor, en un descuido, cogió la cámara de fotos compacta y empezó a hacer un reportaje fotográfico de casa. Era por la mañana, antes de ir al colegio. Le descubrí detrás de las cortinas de mi habitación cuando su silencio me llamó la atención desde la cocina. Allí estaba, escondido tras las cortinas haciendo fotos a la luz que se filtraba por la ventana. Posé para él, poniendo caras raras, mirando a un lado, al otro, con la pierna doblada o estirada. Fue divertido. Y esta instantánea es uno de los resultados. ¡Pequeño gran fotógrafo!

domingo, 19 de febrero de 2012

Semana [7]


















Esta semana he llegado en el límite a mi compromiso fotográfico. Han sido 7 días muy raros, con muchas perturbaciones, que me han quitado las ganas de frivolidades, porque esto, sin duda, lo es.
Pero llevo toda la mañana avanzando en un trabajo que tengo pendiente desde hace muchísimos meses, y ver la mesa así me ha inspirado. Eso y un blog que he visitado esta mañana en el que la autora ha colgado fotos de los lugares de trabajo que venían en un libro que acababa de recibir. A veces me fatiga tanta perfección (me refiero a la que aparece en esos blogs de fotos con la iluminación justa, el desorden exacto y la imperfección medida al milímetro) pero confieso que me resulta adictivo contemplarlos. Pues aquí va mi aportación, pero a la imperfección, la que mancha el suelo, la que fastidia recoger, la que supone un riesgo cuando los niños andan cerca. Y a la que le afecta el contraluz. Sin photoshop.