lunes, 30 de enero de 2012

Irresistible

Estaba dándome una vuelta por Kireei cuando me he encontrado con este post anunciando una web de venta de telas on-line... No me he podido resisitr y he hecho un pedido. A ver cuáles son los resultados...

sábado, 28 de enero de 2012

Faltas de ortografía y justicia

Acabo de enterarme por la prensa de que el veredicto del jurado popular que ha declarado inocente a Camps del cohecho impropio por el que se le juzgaba (el juicio de los famosos trajes) estaba lleno llenísimo de faltas de ortografía. He visto una imagen y lo destacable no son solo las faltas de ortografía. La caligrafía es irregular y los renglones torcidísimos dibujan sobre el papel un oleaje digno de alerta naranja.


¿Es representativa la forma de este escrito (inevitablemente asociada al contenido que transmite) de la capacidad crítica del pueblo valenciano? El nivel cultural que se desprende tras la observación de este documento, ¿tiene una vinculación clara con lo que supone el veredicto?


La verdad, si es que existe, tiene múltiples caras e infinitas interpretaciones. Y supongo que eso es lo que creen y defienden aquellos que piensan que estas cosas pueden ser juzgadas "inocentes". Pero cuidado, no podemos jugar al relativismo. Sí que hay una verdad que no es interpretable sino absoluta y esta debe entrañar consecuencias. Camps, pese a lo que ha dicho el jurado, sí que tenía "influencia" en la contratación. La tenía él y otro montón más de políticos sin escrúpulos. Pero ¿quién puede tragarse que un corrupto mafioso haga regalos a un presidente y a su familia y que no esperara nada a cambio? Nadie. Ahí está el problema. Que los ciudadanos saben que es así, pero lo justifican y absuelven.
Me entristece esta estrechez de miras nuestra, que demuestra que somos incapaces de percibir el daño tan enorme de un acto como el que se juzga y de una decisión como la que se ha tomado. Y me preocupa y enfada, además de entristecerme, que esto demuestra que no tenemos dignidad moral como sociedad. Este veredicto supone la exculpación por robo de un ladrón que es representante electo, autoridad. Pero lo grave es que es, al tiempo, la exculpación de un modelo de vida en sociedad que es practicado en todos los niveles por otros muchos ciudadanos. Se ha premiado el "listillismo", se ha absuelto al caradurismo. Con esta sentencia se premia al ladrón y se le cierran las puertas a la responsabilidad colectiva, al bien público común, a aquello que nos hace ciudadanos. Seguimos siendo una tribu salvaje. La ortografía y la caligrafía lo demuestran: ni Cultura, ni cultura, ni sentimiento de colectividad, ni responsabilidad social. QUe gane el más listo y espero hacerme su amigo.

viernes, 27 de enero de 2012

Semana [4]







Esta es mi mesilla de noche.Y es la fotografía de esta semana porque en cierto modo también es mi retrato.


Soy la pretensión y el deseo de leer todo eso y más. De saber de Dostoievski, de haber leído las últimas obras significativas del feminismo más contemporáneo, de aprender de horticultura y memorizar versos. Y también soy la que acumula títulos sin abrir; o que abrí hace un año y no he vuelto a hacer (pero no retiro de la mesilla porque sigo deseando leerlo); o que leo durante meses porque multiplico simultáneamente mis lectura y a la fuerza se retrasan. Esta imagen me representa. Representa mi ansia y mi pereza. Mi esperanza y mi esfuerzo. Esta es mi mesilla de noche.

jueves, 19 de enero de 2012

El primer libro de año


Un despiste provocó que iniciara mis vacaciones navideñas sin la lectura prevista. Buscando en la librería del hogar donde me encontraba, encontré y elegí Orgullo y prejuicio como lectura de sustitución. Nunca había leído a Jane Austin y tenía curiosidad por ver de dónde había salido la saga Orgullo y prejuicio que tanto se ha prodigado cinematográficamente (estoy pensando en la versión de 2005 con Keira Knightley, o la versión Bollywood de Gurinder Chadha, pero también está la miniserie de la BBC...).
Con una estructura clara y sencilla que va avanzando con ritmo, unos personajes coherentes y bien construidos y un entorno, la naturaleza británica con el paso de sus estaciones, he saboreado la lectura de esta novela durante un par de semanas. He disfrutado con los diálogos, la ironía y esa forma de hablar de las emociones tan fría y tan densa al mismo tiempo. Mi mayor asombro ha venido de la sociedad que describe, su moralidad, sus rituales y sus convenciones. De la misma forma, es sorprendente, por inasumible hoy en día, la falta de contacto físico, de calor, que la autora ha conseguido transmitir, por omisión, durante toda la novela. Sin duda, ha resultado ser un feliz hallazgo.

martes, 17 de enero de 2012

Semana [3]


Madrugón de nuevo. Sobre las 6 mi cabeza ha empezado a dar vueltas... Andaba golpeándose con las distintas cosas que me presenta el día. Hasta que por fin he dado el paso de levantarme. No son las 7 pero ya he resuelto una cosa del trabajo y aquí estoy, resolviendo ahora este proyecto ególatra. La foto de esta semana me ha costado seleccionarla. ¿Retrato clásico o apenas retrato? Reconozco que me produce cierto pudor mostrar mi rostro, así que los retratos clásicos quedan descartados. El pudor no es porque me preocupe que pueda ponerme cara mucha gente. Eso no va a ocurrir, ya sé que los que me leen me conocen. Es más una reflexión sobre la pertintencia o no de "exhibirme" aquí. Este rincón me ofrece una ficción de escondite, una ilusión de otredad. Mostrar mi rostro sería eliminar la posibilidad de no ser yo. Dos planos: la calle, fuera, y mi silueta, dentro y reflejándose. Se me antoja una bonita metáfora de lo que somos, de donde estamos. Lo que veo es lo que creo que soy. Lo que soy, queda dentro. Desde fuera también ven solo un reflejo.

viernes, 13 de enero de 2012

Más camisetas





Por fin he aprendido la famosa puntada que va bordeando y dibujando la forma de la tela. ¡No va a haber nada que se me resista!

jueves, 12 de enero de 2012

Semana [2]


Hace algo más de un año descubrí una iniciativa que me hizo gracia. No recuerdo exactamente el nombre. Consistía en colgar un autorretrato a la semana y completar así las 52 semanas del año. Pensé que, si no lo olvidaba, me gustaría hacerlo en el futuro. Y el futuro ha llegado. Hoy me estreno pero con una semana de retraso. La semana [1] se me ha escapado. Y es que este va a ser mi reto: conseguir estar todas las semanas del año al pie del cañón, no perder ni una, tener esta disciplina. Es lo que más me gusta de la idea, saber si voy a se capaz de mantener la ilusión del arranque... Ya sé que flojeo en constancia, pero por eso quiero hacerlo.
Por otro lado, lo de que sea autorretrato me resulta un poco egocéntrico, ¿no? ¿Acaso no me voy a encontrar cosas más dignas de ser fotografiadas cada semana que yo misma? Pero creo que el hecho de que esté tan restringido puede estimular la creatividad. Puedo ser yo de mil formas. Y que sea yo, puede convertirse en un ejercicio de introspección y análisis afortunado.
Acabo de subir la foto y me ha entrado un vértigo terrible. ¿De verdad que mola publicar mi careto de recién levantada? Y no porque esté recién levantada sino porque es mi careto. Creo que no me voy a atrever... O quizás sí.