miércoles, 16 de febrero de 2011
Buenas noticias
Después de casi 20 días de pacífica lucha ciudadana, Mubarak ha dimitido. Y en Italia van a procesar a Berlusconi. Y en Islandia, parece que han sabido crear un camino para salir de la bancarrota. Tantas buenas noticias, ¿son el augurio de la peor de todas? ¿O estaremos dando por fin una muestra de cordura? Me debato entre la creencia de que la humanidad no avanza y la certeza de que el progreso es posible. A diario las noticias me convencen de lo primero. Pero de repente pasa algo, un pequeño aviso, una chispa que por unos instantes ilumina la posibilidad de que todo sea de otro modo, mejor. Porque peor lo es siempre. Así que hoy me iré a la cama con cierto calor en el corazón y un extraño amor al prójimo. Sensaciones agradables. ¿Hasta cuándo?
El comienzo del fin del invierno
... y es que los cerezos y los almendros han empezado a florecer. Es difícil darse cuenta porque apenas quedan cerezos ni almendros en mis recorridos habituales, pero los que han sobrevivido a las oleadas especulativas de los últimos años, ya han echado su flor. Un vez más.
domingo, 6 de febrero de 2011
La habitación de invitados

Helen Garner, Salamandra 2010.
D. eligió hace meses este libro durante alguna de nuestras pocas incursiones en no sé qué librería. Me sorprendió su elección por tratar, según la 4ª de cubierta, de mujeres, amigas y enfermedad. Inicié yo, en primer lugar, su lectura hace algo más de un mes. Y a los pocos días, quedé con mis amigas para pasar la mañana. Les propuse que leyéramos todas el libro y nos emplazáramos en un mes para hablar de él. Y así fue como, sin resistencias de ningún tipo, acabamos todas en la Casa del Libro comprando los 3 últimos ejemplares.
Y lo hemos leído. Y ayer, un mes después, nos juntamos para comentarlo. M.llevaba una hoja con anotaciones; el resto, las llevábamos en la cabeza.
Y la lectura dio para mucho. A ninguna nos encantó la novela, pero ninguna fue indiferente a los temas que se deslizan por sus páginas: ¿hasta donde llegaríamos en el cuidado de una amiga?, ¿lo pediríamos o no?, ¿qué hay que hacer para conservar la amistad?, ¿tiene límites la amistad?,¿qué es la amistad?
Conversación pausada, cálida, ordenada y con espacio para todas. Y lo mejor: una nueva propuesta de lectura y de fecha. ¿Dónde nos llevará Oscar Wild?
sábado, 5 de febrero de 2011
Vivir a través de los otros
Leo ha corrido por la playa, después de haber saltado una y otra vez desde las dunas más altas. En la orilla, cada vez entraba más en el mar. Las olas se acercaban, la marea subía. Y el viento de enero era frío. Y Leo cada vez se atrevía a meterse un poquito más. Las olas empezaron a mojarle el pantalón, y como no habíamos llevado cambio ni toallas, decidimos dejarle en camiseta. Y Leo volvió a acercarse a la orilla a jugar con las olas. Las olas rompían a lo lejos y se acercaban a la orilla encrespadas y sucias de la arena removida del fondo. Hacían ruido y el cielo amenazaba tormenta. En el horizonte, el escarpado quebrado de Famara, las nubes algodonosas y grises y el sonido constante del viento. Instantes de libertad, con el horizonte aucático como único límite. Sin miedo, sin frío, sin después.
A veces mis hijos me llevan de la mano, sin que yo me dé cuenta, y comparten generosos conmigo su experiencia pura de vida. Como aquella otra vez entre las dunas, hace un par de años, barridos por una tormenta de lluvia y arena y muertos de frío. Leo y yo corrimos duna abajo como si nunca fuera a acabarse, rodamos, rodamos, y caímos exhaustos y libres sobre la arena caliente que volaba a nuestro alrededor.
Sin ellos no sé si saltaría dunas embriagada, ni si saltaría olas despreocupada. Pero están ellos, y lo hago, y si no lo hago, lo vivo con sus ojos. Gracias, hijos, por compartir conmigo la libertad de no tener límites y no tener miedos.
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